6/5/10

Toni Batllori

Un dels dibuixants més interessants del panorama ninotístic actual és en Toni Batllori, del qui val la pena llegir aquesta entrevista que publicava ahir La Vanguardia Digital, acompanyada d'un video on es veu "el procés de creació" de la seva tira diària.



Aparte de dibujar, el artista, de espíritu inquieto, también se interesa por la pintura y la escultura. Además, su trabajo lo ha hecho valedor de diversos premios, entre ellos, el Premi Gat Perich (2004) y El Ciutat de Barcelona (2008).

- ¿Cómo empezar a dibujar una tira satírica?
- Uno de los valores que siempre defiendo es la frescura. Lo ideal sería dibujar directamente a tinta, como hacía Cesc, dibujante al que admiro. Las tiras de La Vanguardia no las dibujo directamente a tinta, pero sí lo he hecho así en Mil millones de mejillones, y creo que el resultado es bastante satisfactorio. En todo caso, las rayas tienen que ser las justas, ni una más ni una menos.

- Y eso no es nada fácil.

- La gente valora mis caricaturas porque trazo muy pocas rayas, y aunque a veces no hay rasgos estrictamente identificables de la persona a la que caricaturizo, resulta fácil reconocerla. Ésta es quizá la magia de mi dibujo. Zapatero y Rajoy, por ejemplo, no tienen la nariz que yo les pongo.

- Cierto.

- El objetivo es conseguir meter a la persona dentro de tu cerebro y captar su esencia. Yo no copio de una foto, que es lo que habitualmente hacen los caricaturistas. En realidad, no me considero un caricaturista.

- Usted es un hombre que nunca dice que no.

- Sí, sí, exactamente. Y esto tiene su parte negativa porque existe el peligro de que te pases buena parte del tiempo ocupado en cosas que, en realidad, no te interesan. Pero a todo le suelo encontrar el lado positivo y, en general, acabo consiguiendo que me interesen.

- ¿Cuándo se dio cuenta de que lo suyo era el dibujo?

- Mi padre era dibujante y a mí siempre me había gustado dibujar. Cuando empecé en la universidad fui dejando de dar clases particulares y lo cambié por los chistes como modo de ganar algún dinero. Es un oficio difícil y que no se enseña en muchos sitios, uno lo tiene que ir descubriendo en plan autodidacta.

- El primer chiste que publicó fue en 1973 en El Noticiero Universal, ¿cómo ha cambiado el humor a lo largo de estos años?
- Como en aquélla época había una dictadura, el humor hacía la función de denunciar lo que no se podía decir por escrito con todas las letras. En la actualidad, sigue habiendo mucho que denunciar pero en democracia se puede hacer sin demasiados problemas. El trabajo del humorista gráfico se limita ahora más a explicar simplemente lo que ocurre y a intentar encender las luces del lector con el fin de que entienda el por qué de las cosas.

- El dibujo satírico se ha ido desdibujando…

- Ha perdido interés entre el público. Lo que ahora está de moda es el espectáculo, como Polonia, un humor menos reflexivo, más inmediato y de risa más fácil, quizás.

- ¿Y cómo lo encaja esto un dibujante de tiras satíricas?
- Creo que cada uno tiene que ir a lo suyo. Yo cada vez me fijo más en la estética del dibujo y en la manera cómo explico las cosas, porque en realidad ya está todo dicho. Por otra parte, está claro que las cosas evolucionan. Sería difícil describir en qué ha cambiado, pero al igual que hoy no se va vestido como hace 30 años atrás, el dibujo actual no es como el que se hacía antes. Una evolución lógica a la que hay que adaptarse.

- ¿Le ha llamado alguna vez algún político para recriminarle?
- Directamente, nunca. Tampoco se han puesto en contacto conmigo para decirme "me ha gustado mucho la tira que has hecho". Sin embargo me han llegado a través de terceras personas opiniones tanto negativas como positivas de los políticos sobre mi trabajo.

- ¿Se ha sentido en cierto modo amonestado?
- Sí, pero poco. Los políticos son conscientes de que el poder que tienen sobre ti es mínimo, saben que sus quejas pueden volverse en contra de ellos. Además, yo practico un humor bastante respetuoso, aunque intento siempre decir lo que pienso, procuro ser ecuánime, y meterme igual con todo el mundo, independientemente de la ideología, sin hacer demasiada demagogia. Evidentemente, en la sátira se tiene que exagerar. La verdad es que yo soy más animal hablando que dibujando.

- ¿Los políticos de hoy en día aceptan bien el humor?
- Como a todo el mundo, les gusta mucho más cuando se meten con los otros, pero, por regla general, sí lo aceptan bien. Aunque no todos son iguales, claro. Por ejemplo, el president Tarradellas tenía muy poco sentido del humor, al contrario que Alejo Vidal-Quadras - que como político no me cae nada bien-, pero que no se preocupa demasiado de los chistes, creo. Por lo general, los más novatos e inseguros son los que se ofenden más fácilmente. El tripartito catalán yo lo veo más inseguro que Jordi Pujol cuando gobernaba y, por lo tanto, según mi teoría, aceptaría peor las críticas.

- ¿Cuáles son los políticos que le gusta más dibujar y los que menos?
- Me gusta dibujar a los que son más fáciles, claro. Del tripartito, el que menos me gusta dibujar, aunque últimamente le he cogido el punto, es a Joan Saura. En cambio, Montilla es más fácil, al igual que Rajoy o Zapatero.

- Ponga algún ejemplo más.
- La regla general sería que contra más feos, más fáciles de dibujar, al igual que los que tienen algún rasgo muy característico que les hace reconocibles. Felipe González, por ejemplo, era más difícil de dibujar que Aznar con su bigotito, sus cejas… El tener la nariz grande, ser bajito, calvo, llevar gafas curiosas… son características que ayudan a identificar al personaje y facilitan nuestro trabajo.

- ¿En qué se inspira a la hora de dibujar una tira satírica?

- No me tengo que inspirar demasiado porque voy obligado por el tema que abrirá la sección de política del día siguiente. Para que las tiras puedan funcionar, hay que trabajar con muy pocos personajes, básicamente uno por partido, con el fin de que la gente no tenga problemas para identificarlos.

- ¿Cuáles son los más logrados?

- Probablemente, de lo que estoy más satisfecho son de mis dibujos de Jordi Pujol, Pasqual Maragall y Aznar. Me ha costado más José Montilla porque es menos carismático y, además, al repartirse el poder con Carod y Saura, queda más diluido y sale menos.

- Además de dibujar, usted hace escultura, fotografía, pintura, ¿su arte no tiene límites?
- Simplemente, intento diversificar mis actividades, al igual que las multinacionales.

- Qué astuto.

- Es broma. Me ocurre lo mismo que a la gente que juega bien a fútbol, por ejemplo, que en general se le dan bien todos los deportes en los que hay una pelota. Pero es que, además, tengo un defecto: soy inquieto Y tengo tendencia a estar insatisfecho, lo cual me lleva a hacer muchas cosas. En algunos aspectos soy también muy individualista, me gusta llevar la contraria. Y no soporto los corporativismos.

- ¿El dibujo que más le ha marcado?
- No creo que ningún dibujo me haya "marcado". Te diré uno que me gusta: se trata de una pintada en una pared que pone "libertad de expresión", pero el "ex" aparece en el suelo, por lo que se lee "libertad de presión".

- ¿La viñeta es aplicable a la actualidad?
- Sí, de hecho la dibujé no hace mucho.

- ¿Qué aportan sus tiras satíricas a la lectura política de una noticia?

- No lo sé exactamente, según dicen "ahorran de tener que leerse el texto", lo cual no sé si es bueno. En todo caso si mis tiras funcionan, es porque son auténticas, me lo creo de verdad lo que estoy haciendo, y aunque el dibujo es muy simple procuro cuidar el aspecto estético y ser preciso, "ni una raya de más ni una de menos". Intento además explicar la política de manera curiosa para que atrape al lector. Tengo muy claro que si me pagan es para aportar algo, actúo con este pensamiento como objetivo.

- ¿A quién le gustaría caricaturizar?

- De entrada a nadie, me da pereza, aunque, a veces, es cierto, te encuentras con gente que piensas "esta persona tiene una buena caricatura". Pero después de haber dibujado a muchos personajes, ahora lo que me apetece es dibujar con mi nieta mayor que, como todos los niños, es un "crac" con el lápiz y me ayuda a aprender muchas cosas.

1 comentari:

Sergi ha dit...

Bona entrevista la d'en Toni...les seves tires de "Ninots" son de lectura obligatoria.